En el estudio y la conservación de la biodiversidad siguen quedando asuntos pendientes con las especies más discretas.
En un mundo donde se exigen resultados con la mayor inmediatez, sencillez y claridad posible, el estudio y la protección de la biodiversidad no quedan exentos en muchos casos. Pero en lacomplejidad del mundo natural, estas tres cualidades escasean.
El tomar como referencia a esas grandes especies apicales puede ser lo más indicado para la definición de espacios protegidos, la ejecución de medidas de conservación o las evaluaciones y restauraciones ambientales, por la eficiencia en términos de tiempo, presupuesto y especialización.
Sin embargo, por el camino nos estamos dejando a la “gente pequeña”, a los cimientos del ecosistema. Estamos hablando de aquellos invertebrados, plantas u hongos, entre otros, que no pertenecen al selecto club de los catálogos de especies protegidas y libros rojos. Y es que, a medida que reducimos la escala, mayor es la complejidad, la dificultad de estudio y, por tanto, la precaución que deberíamos tener al pasar por alto a los taxones más aparentemente comunes.
¿Quién iba a decir que bien entrado el siglo XXI, cuando todo parece ya descubierto en el Viejo Mundo, se descubriría una nueva especie de odonato en la península ibérica?
Descrita en el 2020 y observada por primera vez en el río Cazuma (Bicorp), la libélula Onychogomphus cazuma pasó desapercibida hasta nuestros días, camuflada entre sus abundantes y muy parecidas parientes O. uncatus y O. forcipatus, con las que convive frecuentemente. Ahora, se conocen poblaciones de O. cazuma en Cuenca, Valencia, Albacete y Murcia.
Aunque puede considerarse una especie críptica (difícilmente diferenciable mediante métodos tradicionales), ya que ha sido descrita fundamentalmente con análisis genéticos y filogenéticos, presenta caracteres morfológicos observables con el ojo desnudo. Algunas de las poblaciones de esta especie se descubrieron gracias a fotografías de aficionados a la naturaleza, realizadas años antes de su descripción y alojadas en bases de datos como Biodiversidad Virtual con el nombre de O. uncatus. Uno de los caracteres morfológicos más evidentes para diferenciara esta especie es el punto o mancha circular amarilla situada en el vértex, en la parte superior de la cabeza, entre los ojos (Fotografía 1).
En la población descubierta en eltérmino municipal Campos de Hellín, tenemos ejemplares que habitan en el cauce del Arroyo de Tobarra (Agramón), dentro de un espacio Red Natura 2000 y de una microrreserva regional. Pero también existen otros individuos que han prosperado en las acequias y balsas de riego de una finca privada próxima, en un rincón donde se han limitado los usos intensivos y se han mantenido los tradicionales. Sin embargo, todo está conectado, sobre todo en ambientes acuáticos. Desde fuera de estos espacios, aguas cargadas de nitratos y contaminantes entran furtivamente y amenazan la continuidad de esta población de Onychogomphus cazuma.


Este escaso odonato ha conseguido sobrevivir en algunos entornos sin ninguna figura de protección y con un grado de antropización considerable. ¿Recordamos lo de prestar atención a la matriz que engloba y conecta a los espacios protegidos? Sirva este caso como ejemplo.
Esto ha ocurrido con una libélula, perteneciente a unos de los grupos más llamativos y estudiados de la entomofauna europea desde hace siglos. ¿Qué otros invertebrados, no tan llamativos, estarán aguardando su descubrimiento por la ciencia en lugares totalmente inesperados?
Sabemos que el paraguas proporcionado por los grandes iconos faunísticos no cubre a toda la tremenda diversidad biótica de un espacio. De hecho, algunas de estas especies, como el águila imperial o el lince ibérico, que tomamos como indicadores ambientales y símbolos de lo salvaje y prístino, ya se apañan con poco, pues han aprendido a sobrevivir en ambientes humanizados, pobres, deteriorados, simplificados.
Quizá deberíamos mirar más a menudo hacia la base de la pirámide a la hora de categorizar espacios en función de sus recursos naturales y su calidad medioambiental. Esto sin apartar la vista, claro está, de las especies de gran tamaño y bonita apariencia que tanto apoyo ayudan a recabar entre la ciudadanía y la administración a la hora de fomentar la conservación.
En Ideas Medioambientales ya ofrecemos, entre nuestro amplio catálogo de servicios, el muestreo de flora e invertebrados. De esta forma damos visibilidad e importancia a esos grupos algo marginados en gran cantidad de proyectos repartidos por buena parte de la geografía española.
Pero esto no es todo. La naturaleza no es solo un catálogo de especies. son las interacciones entre ellas y su entorno, sus sinergias. Es el paisaje, su percepción por nosotros, sus olores, su paisanaje, sus recuerdos e historia. Puede que estos no sean factores objetivos, mensurables y atractivos a la hora de realizar un inventario ambiental, pero es posible que hayan sido estos factores los que han contribuido a conservar a algunas de esas especies crípticas que aún están pordescubrir. No demos nada por sentado y no trabajemos solo con cifras.
Aplicar esto al estudio y conservación de la naturaleza puede considerarse una utopía, pero no olvidemos que gracias a los sentimientos viscerales que despiertan algunas especies o entornos se han conseguido grandes logros.
En conclusión, dada la gran dificultad y el costo de inventariar la fauna de pequeño tamaño, en la gran superficie que sería necesaria para estar a la altura del gran cambio global, puede que el paisaje, en sentido amplio, y sus usos tradicionales sean el mejor paraguas provisional para estas especies, hasta que llegue el momento de su correcto estudio, de su protección, e incluso de su descubrimiento.
El planeta ya ha experimentado anteriormente una transformación y deterioro de la biodiversidad como la que estamos presenciando en la actualidad, y sabemos que la cosa no acabó nada bien. Tomemos en consideración a esa “gente pequeña” y no destruyamos la casa por los cimientos.
Bibliografía
- Primeras citas de Onychogomphus cazuma Barona, Cardo & Díaz, 2020 (Odonata: Anisoptera: Gomphidae) para la región de Castilla-La Mancha (centro-este de España).
- Ampliación de la distribución conocida y caracterización del hábitat de Onychogomphus cazuma Barona, Cardo & Díaz, 2020 (Odonata: Gomphidae) en España.

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