Identificación y diferenciación de tres especies.
Las libélulas son de gran importancia para los ecosistemas ya que actúan como controladores naturales de plagas como pueden ser los mosquitos y las moscas, además de ser bioindicadores de la buena salud medioambiental.
Su rol, como depredadores eficientes, ayuda a mantener un equilibrio ecológico, reduciendo la necesidad de la utilización de químicos como los insecticidas, protegiendo de este modo, la biodiversidad. Y, por si fuera poco, son el alimento de otras especies como el abejaruco europeo (Merops apiaster), un cazador especializado, otras aves insectívoras como mirlos (Turdus merula), mosquiteros (género Phylloscopus), hirundínidos y aves rapaces como cernícalos, milanos, etc.
En este caso, nos centraremos en un odonato en particular, la Libélula del Cazuma (Onychogompus cazuma) y en su diferenciación con dos de sus hermanas: Onychogompus uncatus y Onychogompus forcipatus con las cuales comparte, en muchos casos, hábitat además de una gran similitud, pudiendo llevar con facilidad, a una confusión.



La Libélula del Cazuma fue un descubrimiento relativamente reciente (2020) en la península ibérica, donde es una especie endémica y considerada vulnerable a nivel global por La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza debido a la pequeñez y fragilidad de sus hábitats de agua dulce, corrientes que son destruidas por la contaminación y por la intensificación de regadíos y captaciones de aguas.

Es fácil confundirla con sus hermanas O. uncatus y O. forcipatus y de ahí que resulte relevante conocer ciertas claves que las diferencian para no caer en el error. A continuación, os contamos tres características que nos ayudarán a diferenciarlas:
1. La primera característica que la diferencia es la forma del punto amarillo de su vértex frontal, el cual tiene forma circular, mientras que en O. forcipatus tiene forma rectangular y O. uncatus carece del mismo.

2. La segunda característica que veremos es el apéndice anal del macho, el cual difiere en forma y color según especie como podemos observar en las siguientes imágenes:

3. Finalmente, el triángulo anal de Onychogompus cazuma de su ala posterior tiene cuatro celdas al igual que en O. uncatus pero sin embargo, O. forcipatus tiene tres celdas.


Sin duda, la Libélula Cazuma ha supuesto un hallazgo muy importante para la comunidad científica al tratarse de una nueva especie de libélula identificada en Europa en pleno siglo XXI. Una especie endémica de la península ibérica que marca la buena salud de los ecosistemas fluviales donde reside y que debemos proteger y cuidar.

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