Los murciélagos no construyen nidos, no fabrican estructuras propias con materiales externos, depende estrictamente de refugios potencialmente habitables ya existentes en su entorno, tanto naturales como artificiales.
Una de las medidas compensatorias más propuesta dentro de los Estudios de Impacto Ambiental, solicitada dentro de las Declaraciones de Impacto Ambiental y finalmente aplicada por las afecciones directas e indirectas a las comunidades de murciélagos debido el desarrollo de proyectos de energías renovables son los refugios para quirópteros.
Para seleccionar adecuadamente las acciones se debe tener un buen conocimiento del área de estudio, para identificar y establecer correctamente las medidas compensatorias, en caso de no ser posible prevenir ni corregir de forma previa el impacto generado.
Los murciélagos seleccionan puntos en el entorno que les aporten protección contra las fluctuaciones de temperatura, viento y potenciales depredadores, aportándoles zonas para su letargo diurno, apareamiento, cuidado de crías o hibernación (SECEMU, 2020). Las especies presentes en nuestro territorio de clima templado se pueden clasificar en tres grandes grupos según el tipo de refugio prioritario que utilizan:
- Cavernícolas o trogloditas, instalados en cuevas o túneles.
- Arborícolas, instalados en huecos de árboles.
- Fisurícolas, refugiados en grietas y fisuras de estructuras naturales o artificiales.
La mayoría de las especies son capaces de cubrir distintos tipos de refugios a lo largo del año, en función de su estructura y funcionalidad, variándolos en los periodos estivales o reproductivos, y regresando posteriormente para la hibernación. De esta forma los murciélagos pueden utilizar refugios estivales, de hibernación, celo, paso, diurnos, alimentación, apareamiento o incluso puntos para el establecimiento de relaciones sociales.


¿Cómo se crean refugios artificiales?
Las medidas de restauración y conservación de los refugios naturales o antrópicos ya existentes siempre deben tener prioridad sobre la creación de otros nuevos. Sin embargo, en las ocasiones en las que esta conservación no puede ser posible, la creación de refugios artificiales alrededor de puntos de cría o colonias presentes en la zona permite el aumento de la conectividad entre las subpoblaciones, el incentivo en la dispersión de machos o generar nuevos asentamientos.
Las dimensiones de los refugios pueden ser muy variables dependiendo de la especie objetivo, variando en función de la instalación de cajas artificiales o generación de estructuras coloniales mucho más grandes.
En algunas ocasiones para especies como el murciélago común (Pipistrellus pipistrellus), el murciélago enano (Pipistrellus pygmaeus) o el murciélago de borde claro (Pipistrellus kuhlii) es beneficiosa la creación de cajas refugio de menor tamaño, con unas dimensiones aproximadas de 40 x 30 x 30 cm, divididas por un tablero central en dos cámaras interiores (Pschonny et al., 2022). Las especies pequeñas utilizan fisuras de 1-2 cm de ancho, mientras que las de mayor tamaño necesitan grietas más grandes de hasta 5 cm. Para la fabricación de estas estructuras se suele utilizar tablero de madera de 16 mm, tratado exteriormente para para evitar el deterioro por las condiciones climatológicas mientras que en el interior madera basta y sin tratar para aumentar la capacidad de sujeción.



Pero… ¿son siempre eficientes?
Las medidas compensatorias para las especies de este grupo deben seleccionarse siempre en función del impacto producido, cuando este no pueda ser prevenido o corregido durante la evaluación de impacto ambiental.
No todos los murciélagos de España utilizan los refugios artificiales, y, los que los utilizan, no siempre pueden ocuparlos dependiendo del hábitat donde se colocan.
Especies como el murciélago de borde claro (Pipistrellus kuhlii), el murciélago enano (Pipistrellus pipistrellus) y el nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri), mediano (Nyctalus noctula) y grande (Nyctalus lasiopterus), junto con el murciélago de Cabrera (Pipistrellus pygmaeus), en regiones forestales del norte peninsular tiene una elevada capacidad de ocupar refugios artificiales (Alcalde y Martínez, 2016). Por otra parte, el murciélago ratonero forestal (Myotis bechsteinii), el orejudo dorado (Plecotus auritus), el orejudo gris (Plecotus austriacus) o el murciélago montañero (Hypsugo savii), entre otros, tienen una tasa de ocupación media a baja.
Finalmente, el resto de especie generalmente tienen una tasa muy baja o nula de ocupación de estas estructuras, por lo que un análisis exhaustivo previo de las comunidades de murciélagos presentes en la zona antes de establecer esta medida se convierte en un paso fundamental. Para especies con requerimientos cavernícolas debe valorarse la construcción de estructuras que cubran adecuadamente sus necesidades.
Y para acabar… ¡un descubrimiento sorprendente!
Durante las revisiones de los refugios para quirópteros realizadas por nuestros compañeros, se produjo un hallazgo inesperado: la presencia de varios ejemplares de murciélago montañero (Hypsugo savii).
¡Esta especie ocupa muy raramente este tipo de estructuras, por lo que su detección en cajas refugio resulta especialmente relevante! Encontrarlos en una zona forestal, dentro de refugios instalados por Ideas Medioambientales,supuso una grata sorpresa y aporta un dato de gran interés para el conocimiento de la especie.
El murciélago montañero está catalogado como Vulnerable en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha (CREACLM) y figura asimismo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). Aunque se distribuye ampliamente por la Península Ibérica, se trata de una especie poco frecuente, con mayor presencia únicamente en Navarra y La Rioja (Purroy y Valera, 2016). No existen datos precisos sobre el tamaño de sus poblaciones, si bien se considera relativamente común. Entre sus principales amenazas destaca la expansión de parques eólicos en áreas montañosas (Palomo, Gisbert & Blanco, 2007).
Se trata de una especie fisurícola, de hábitos crepusculares, que ocupa una amplia variedad de biotopos, como grietas en farallones rocosos, árboles, edificaciones y, ocasionalmente, cajas refugio. Su dieta se basa en pequeños insectos que forman enjambres, así como en lepidópteros nocturnos, dípteros y hemípteros, que captura en campos agrícolas, sobre copas de árboles, masas de agua o zonas iluminadas artificialmente (Dietz y Kiefer, 2017).


¡Mantente al tanto al próximo post donde analizaremos una gran variedad de medidas compensatorias que llevamos a cabo para murciélagos!
Bibliografía
SECEMU. (2020). Cajas refugio para murciélagos.Recomendaciones para su correcta colocación y revisión. Experienciasrealizadas. Journal of Bat Research & Conservation, 13.
Alcalde, J.T., y Martínez, I. (2016). Ocupación de cajas-refugio por murciélagos en el parque de Salburua (Vitoria-Gasteiz). Galemys:Boletín informativo de la Sociedad Española para la conservación y estudio delos mamíferos, 28(1), 23-30.
Palomo, L. J., Gisbert, J., & Blanco, J.C. (Eds.). (2007). Atlas y libro rojo de los mamíferos terrestres de España. Madrid: Organismo Autónomo de Parques Nacionales.
Dietz y Kiefer (2017). Murciélagos de Europa.Editorial OMEGA
Pschonny, S., Leidinger, J., Leitl, R.,y Weisser, W. W. (2022). What makes a good bat box? How box occupancy depends on box characteristics and landscape-level variables. Ecological Solutions and Evidence, 3, e12136. https://doi.org/10.1002/2688-8319.12136
Purroy, F. y Valera, J. (2016). Mamíferos de España. Editorial LYNX.


.avif)




.avif)

-p-500.jpg)


